Buscando rastros

Historias de lo que uno olfatea, oye, y se encuentra por estos caminos extraños.

miércoles, mayo 21, 2008

Hace tiempo que me voy, pero no termino de hacerlo.
Algo me retiene aunque no sepa porqué.
Así me muevo entre mundos dando botes
mientras voy dejando que la Primavera vaya entrando...
Y este año no escribí los haikus.

domingo, mayo 18, 2008

No te suelo decir cuánto significas, pero lo sabes.
Eso es lo extraño, lo bueno, lo fantástico, lo sabes.
Y te fijas y aprecias lo que hago o dónde estoy.
Y me lo haces saber pinchándome.
Y al pincharme sé que todo irá bien.

jueves, mayo 08, 2008

6x6

miércoles, mayo 07, 2008

El poder de la palabra

Un Sultán soñó que había perdido todos sus dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.
-¡Qué desgracia, Mi Señor! -dijo el sabio-. Cada diente caído
representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
-¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de
aquí! ¡Castigadle! -gritó el Sultán enfurecido.
Más tarde el sultán consultó a otro sabio y le contó lo que había soñado.
Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
-¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño
significa que sobrevivirás a todos tus parientes.
El semblante del Sultán se iluminó con una gran sonrisa y ordenó que dieran cien monedas de oro al sabio.
Cuando éste salía del Palacio, uno de los
cortesanos le dijo admirado:
-¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es
la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero se le pagó con un castigo y a ti con cien monedas de oro.
El segundo sabio respondió:
-Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice. Uno de los grandes
desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

domingo, mayo 04, 2008

Ah soledad,
Mi vieja y sola compañera,
Salud.
Escúchame tú ahora
...
Así como decía Valente me siento, noto los días acercándose y el peso que esquivaba me alcanza.
No sé si vale la pena, si merece el esfuerzo, total, sólo hay equívocos, malentendidos y tropiezos.
No lo sé, esta noche no lo sé.


viernes, mayo 02, 2008

Cuento leido por ahi

Eran un anciano y un niño que viajaban con un burro. Caminaban al lado del jumento cuando atravesaban un pueblo. Un grupo de niños se rió de ellos gritando:
-¡Mirad qué par de tontos! De manera que tienen un burro y van los dos andando. Por lo menos el viejo podría subirse a él.

Entonces el anciano se subió al burro y ambos siguieron la marcha. Al pasar otro pueblo, algunas personas se indignaron al ver al viejo sobre el burro y dijeron:
-Parece mentira. El viejo cómodamente sentado en el burro y el pobre niño caminando.

Viejo y niño intercambiaron sus puestos. Al llegar a la siguiente aldea, la gente comentó:
-¡Esto sí que es intolerable! El muchacho sentado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado.

Puestas así las cosas, el viejo y el niño se subieron al burro. Poco después venían un grupo de campesinos por el camino. Les vieron y les dijeron:
-¡Es vergonzoso lo que hacéis! Vais a reventar al pobre animal.

El viejo y el niño tomaron la determinación de cargar al burro sobre sus hombros, pero entonces la gente se mofó de ellos diciéndoles:
-Nunca vimos una gente tan boba. Tienen un burro y en lugar de montarlo, lo llevan a cuestas.

De repente el burro se revolvió con fuerza y se desplomó a un barranco, hallando la muerte. El viejo, súbitamente, instruyó al muchacho:
-Querido mío, si escuchas las opiniones de los demás y les haces caso, acabarás más muerto que este burro.
¿Sabes lo que te digo? Cierra tus oídos a la opinión ajena. Que lo que los demás dicen te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón.

viernes, abril 25, 2008

Luchemos por las cosas lo bastante grandes para que nos importen,
y lo suficientemente pequeñas para poder ganarlas.
J.Kozo

martes, abril 22, 2008

Anotación en libro de ruta:
Sólo los malvados y los egoístas no dudan.

sábado, abril 19, 2008

-¿Porqué me quieres tanto?- preguntó ella.
-No te quiero- mintió él.
Y cambió de tema bromeando y dando vueltas alrededor.
Entonces comenzó otro número musical.


lunes, abril 14, 2008

La palabra de Najwa

Y ahí estaba embobado, cuando ella se levantó fue a la barra y al lado mío pidió una botella de vino y cuatro copas. No era un sitio de vinos, así que la camarera dio un par de vueltas buscando un sacacorchos y encontró uno de esos de diseño. Intentó abrir la botella y nada, así que ella se animó y cogió la botella, pero el corcho se le resistía.
Y en uno de esos momentos mío kamikaces me volví y dije "Tegucigalpa, ¿puedo?" se quedaron las dos a cuadros, pero me pasaron la botella. Y mientras con un giro sacaba el corcho les decía todo convencido "Tegucigalpa es la palabra mágica para que funcionen las cosas ¿veis?". Ha sido la única vez que he demostrado destreza, por una vez fui afortunado o fue la palabra qué más da.
Y les pasé la botella descorchada sonriendo. Ella sonrió entre divertida e intrigada, iba a decir algo, pero en ese instante la llamaron sus amigos y se fue hacia la mesa mientras le salía un gracias y la sonrisa más preciosa que jamás había visto.
Y ahí me quedé, en la barra, con los amigos a la espalda y la camarera repitiendo Tegucigalpa en bajito.
Yo me conjuré para no salir esa noche del bar sin saber al menos su nombre y dónde encontrarla.